Tor Sornes (1976)
Denominación: Cerradura con tarjeta perforada
Inventor: Tor Sornes inventó en 1976 la primera cerradura electromecánica con tarjeta perforada, que sentó las bases de la moderna tecnología de cierre para hoteles. La idea era completamente nueva: la cerradura ya no se codificaba mediante una llave física, sino mediante una tarjeta perforada que, al introducirse, activaba contactos eléctricos o mecánicos y liberaba la puerta. El sistema se basaba en:
- Una tarjeta de plástico o papel con un código de perforaciones definido.
- Un mecanismo lector que reconocía las perforaciones de forma eléctrica o mecánica.
- Un mecanismo de bloqueo electromecánico que liberaba el cerrojo.
- Un principio de codificación que podía cambiarse rápidamente, bastaba con sustituir la tarjeta para recodificar la cerradura.
Para el sector hotelero fue una innovación importante: La pérdida de una llave dejaba de representar un riesgo considerable, los códigos podían cambiarse inmediatamente y los huéspedes ya no tenían que llevar llaves metálicas. Sornes sentó así las bases de las actuales cerraduras para hoteles con tarjetas magnéticas, tarjetas con chip y tecnología RFID.
Cerraduras actuales de este tipo
Las cerraduras tradicionales con tarjetas perforadas basadas en el principio de Sornes apenas se fabrican en la actualidad, pero las tecnologías que las sucedieron se utilizan en todo el mundo:
- Cerraduras para hoteles con tarjeta magnética
- Tarjetas con chip / tarjetas inteligentes
- Tarjetas RFID
- Sistemas electrónicos de control de acceso con soportes de codificación intercambiables
- Sistemas basados en NFC y smartphones Muchos fabricantes, entre ellos VingCard, que posteriormente pasó a formar parte de ASSA ABLOY, desarrollaron sus sistemas directamente a partir del principio de Sornes.
Lockpicking
• Aprovechamiento de las tolerancias de fabricación
Los primeros lectores de tarjetas perforadas presentaban las variaciones habituales de producción:
- Activación irregular de los sensores
- Diferencias en la tensión de los muelles de contacto
- Pequeñas desviaciones en la posición de los pines lectores
- Ligeros desplazamientos causados por el desgaste mecánico
Estas tolerancias podían provocar que tarjetas ligeramente dobladas o perforadas de manera imprecisa siguieran siendo reconocidas como válidas, lo que favorecía un posible uso indebido.
• Respuesta mecánica Como la guía de la tarjeta era mecánica, existía cierto grado de respuesta:
- Un encaje perceptible al introducir la tarjeta
- Una ligera flexión de algunos contactos lectores
- Diferencias audibles en los pines de contacto desgastados
Una persona experimentada podía deducir a partir de estas señales dónde se encontraban los contactos lectores activos, lo que teóricamente podía facilitar la reproducción de una tarjeta funcional.
• Desgaste durante el uso El uso continuo, especialmente en hoteles, provocaba signos de desgaste habituales:
- Pines de contacto desgastados
- Reducción de la fuerza de los muelles
- Contactos eléctricos corroídos
- Ranuras de introducción de tarjetas desgastadas
Este desgaste podía provocar una interpretación incorrecta de la codificación y hacer que la cerradura fuera más vulnerable a tarjetas imprecisas o manipuladas.
Riesgo/seguridad
Riesgo más alto: Ataques destructivos: Forzado de la puerta o de la caja de la cerradura Ataques con herramientas de palanca contra el marco de la puerta Aplicación de fuerza mecánica contra el lector de tarjetas
Riesgo medio: Ataques selectivos parcialmente destructivos: Taladrado o forzado del cabezal lector Cortocircuito o manipulación del mecanismo electromecánico Retirada de la cubierta de la ranura para tarjetas
Riesgo bajo: Manipulación fina: Análisis de la tarjeta mediante la respuesta mecánica, Reproducción de una tarjeta perforada funcional, Descodificación mediante tarjetas de prueba aprovechando las tolerancias.
Conclusiones
Tor Sornes revolucionó el mercado del control de acceso con su cerradura de tarjeta perforada en 1976. Por primera vez, el acceso dejó de depender de un mecanismo metálico y pasó a gestionarse mediante soportes de información cuya codificación podía modificarse. El sistema fue pionero, aunque desde la perspectiva actual resultaba vulnerable al desgaste, a las tolerancias de fabricación y a la manipulación electromecánica. Su mayor ventaja: La posibilidad de recodificación inmediata, una diferencia decisiva frente a los sistemas de llaves convencionales. La invención de Sornes constituye la raíz histórica de los modernos sistemas de cierre para hoteles y de control de acceso, por lo que sigue siendo un hito en la evolución de la tecnología de cierre.
Charles Walton (1983)
Denominación: Cerradura electrónica RFID
Inventor: Charles Walton está considerado el inventor del principio RFID aplicado a sistemas relacionados con la seguridad. En 1983 presentó una patente que describía por primera vez la identificación sin contacto de una credencial autorizada, como un transpondedor o una tarjeta, para el control de acceso. Fue el origen de la moderna cerradura RFID. Su sistema se basaba en: Un transpondedor RFID pasivo o activo, Un lector que generaba un campo electromagnético, una señal de respuesta codificada transmitida únicamente por el transpondedor autorizado y una unidad electrónica de control que liberaba el cerrojo después de identificar correctamente la credencial. El planteamiento de Walton fue innovador porque introdujo por primera vez la identificación sin contacto en aplicaciones relacionadas con la seguridad. De este modo se estableció una base esencial para las modernas cerraduras de hoteles, empresas, sistemas de control de acceso y cerraduras inteligentes.
Cerraduras actuales de este tipo
La tecnología RFID es actualmente uno de los sistemas de acceso más importantes del mundo. Sus sucesores directos se encuentran en:
- Cerraduras para hoteles con tarjetas MIFARE, LEGIC, HID y tecnologías similares
- Accesos para empresas y administraciones públicas
- Aparcamientos y barreras
- Cerraduras para viviendas inteligentes
- Sistemas de acceso para industrias y laboratorios
La tecnología RFID ha evolucionado a lo largo de varias generaciones:
- RFID LF de 125 kHz, utilizada en los primeros sistemas
- RFID HF de 13,56 MHz, por ejemplo MIFARE y NFC
- RFID UHF para accesos industriales y mayores alcances de lectura
- Llaves RFID de última generación con protección criptográfica
El principio de Walton está presente hoy en numerosos ámbitos y constituye la base de prácticamente todos los sistemas modernos de acceso sin contacto.
Lockpicking
• Aprovechamiento de las tolerancias de fabricación
Los primeros sistemas RFID presentaban ciertas variaciones técnicas: Diferencias en la sensibilidad de las bobinas de antena, Distintos alcances de lectura, pequeñas imprecisiones al evaluar señales débiles de los transpondedores, Interpretaciones erróneas de señales de interferencia causadas por las tolerancias de los componentes. En casos aislados, estas desviaciones podían hacer que se aceptaran etiquetas RFID ajenas o copiadas de manera imprecisa, especialmente en los primeros sistemas con codificaciones débiles.
• Respuesta mecánica
La respuesta mecánica solo tenía una importancia secundaria en las cerraduras RFID. Las únicas señales perceptibles eran:
- Relés o cierres magnéticos audibles
- Vibraciones mínimas del motor del cerrojo
- Una respuesta apenas perceptible en el propio lector
Esto no ofrecía puntos aprovechables para una manipulación, ya que la lógica relevante para la seguridad era completamente electrónica.
• Desgaste durante el uso El desgaste afectaba principalmente a:
- Botones o cubiertas del módulo lector
- Contactos oxidados en lectores híbridos
- Bobinas envejecidas o elementos del transpondedor con menor rendimiento
- El mecanismo del cerrojo en sistemas con acoplamiento electromecánico
El envejecimiento electrónico podía favorecer interpretaciones incorrectas, pero rara vez podía aprovecharse de manera deliberada.
Riesgo/seguridad
Riesgo más alto: Ataques destructivos: Forzado del marco de la puerta o de la caja de la cerradura Herramientas de palanca, cinceles y amoladoras angulares Ataque a la hoja de la puerta o al herraje en lugar de a la electrónica
Riesgo medio: Ataques selectivos parcialmente destructivos: Taladrado o arrancado del lector, Cortocircuito de la electrónica, Interrupción de los cables, dependiendo del sistema, Elusión del cerrojo eléctrico mediante acceso directo al mecanismo.
Riesgo bajo: Manipulación fina / ataques electrónicos: Copia de etiquetas RFID sencillas, especialmente en los primeros sistemas de 125 kHz, Lectura de transpondedores sin cifrar, Ataques de repetición contra modelos muy antiguos, Señales de interferencia destinadas a provocar interpretaciones incorrectas.
Conclusiones
En 1983, Charles Walton sentó las bases de un concepto de seguridad completamente nuevo: identificación sin contacto en lugar de llaves mecánicas. Su cerradura RFID transformó profundamente el control de acceso y permitió desarrollar sistemas de autorización flexibles cuyos permisos podían modificarse con rapidez. Los puntos débiles de los primeros modelos se encontraban principalmente:
- En los transpondedores RFID sin cifrar
- En componentes electromecánicos relativamente fáciles de atacar
- En los ataques destructivos contra el entorno de la puerta
La cerradura RFID de Walton está considerada actualmente uno de los precursores más importantes de los modernos sistemas digitales de acceso protegidos mediante criptografía, y constituye un hito en la tecnología de seguridad.
Paul E. Szabo (1985)
Denominación: Kaba Nova
Inventor: Paul E. Szabo desarrolló en 1985 el sistema Kaba Nova, una de las evoluciones más avanzadas del principio de llave reversible con varias filas. Mientras que sistemas Kaba anteriores, como Kaba 8 o Kaba 20, se basaban en disposiciones radiales de pines, Nova introdujo una compleja codificación multicanal y de varias filas, combinada con una mayor protección frente a la copia no autorizada de llaves y una fabricación extremadamente precisa. Las características principales del sistema Kaba Nova eran: Varias filas de pines radiales codificados simultáneamente, un perfil de llave reversible muy complejo con diseño asimétrico y guiado profundo, barreras adicionales en el perfil que dificultaban considerablemente la introducción de herramientas ajenas, un rotor con un movimiento mínimo y una gran precisión, así como elementos mecánicos de seguridad opcionales contra el picking y la reproducción no autorizada de llaves. Szabo combinó así la seguridad mecánica, la protección contra copias y la compatibilidad con sistemas de cierre en una forma que no se había alcanzado hasta entonces. Kaba Nova se convirtió en uno de los sistemas de cierre más resistentes de finales de la década de 1980 y principios de la de 1990.
Cerraduras actuales de este tipo
La serie Kaba Nova original ya no se fabrica en esta forma. Sin embargo: Su tecnología continúa presente en varios sistemas posteriores, entre ellos:
- Kaba quattro
- Kaba quattro plus
- Kaba experT / experT plus
- Kaba pextra / pextra+
- Cilindros modernos de alta seguridad de dormakaba
Todos estos sistemas se basan en la filosofía de diseño de Szabo: Filas de pines de funcionamiento radial, principio de llave reversible, Barreras complejas en el perfil, Alta precisión de fabricación, Tecnología certificable para sistemas de cierre. Nova puede considerarse, por tanto, un precursor directo de muchos perfiles actuales de alta seguridad.
Lockpicking
• Aprovechamiento de las tolerancias de fabricación
El sistema Nova también presenta tolerancias naturales, aunque son considerablemente menores:
- Diferencias mínimas en la posición de algunos canales de pines
- Ligero juego radial o axial
- Diferencias en la fuerza de los muelles en cilindros sometidos a un uso intenso
- Variaciones en la microgeometría de la llave
En casos aislados, estas mínimas diferencias de fabricación podían proporcionar una respuesta apenas perceptible, aunque solo resultaba aprovechable por especialistas con una experiencia extraordinaria.
• Respuesta mecánica Nova fue diseñado expresamente para ofrecer la menor respuesta posible. Aun así, existe una respuesta residual que, al menos teóricamente, podría utilizarse:
- Puntos de colocación apenas perceptibles en los pines radiales
- Diferencias mínimas de par al aproximarse a la altura correcta
- Ligeras variaciones de fricción en cilindros desgastados
En comparación con los sistemas convencionales de pines, la respuesta resulta extremadamente reducida.
• Desgaste durante el uso El uso provoca signos de desgaste habituales:
- Puntas de los pines desgastadas, aunque solo de forma ligera
- Mayor juego del rotor después de muchos años
- Ranuras de la llave ligeramente desgastadas
- Muelles fatigados en la disposición de varias filas
Dependiendo de la antigüedad del cilindro, estos factores aumentan su legibilidad mecánica, aunque el nivel de seguridad sigue siendo considerablemente superior al de muchos sistemas convencionales.
Riesgo/seguridad
Riesgo más alto: Ataques destructivos: Rotura, taladrado o fresado del cilindro Amoladoras angulares y herramientas de impacto Ataques de elusión contra la puerta o el marco en lugar de contra el cilindro
Riesgo medio: Ataques selectivos parcialmente destructivos: Taladrado de canales de pines individuales, históricamente posible en versiones sin inserciones de metal duro, Extracción del cilindro cuando no existe un herraje de seguridad, Fresado de la placa frontal, Forzado del canal de la llave.
Riesgo bajo: Manipulación fina: Colocación de pines radiales individuales mediante una presión de torsión mínima, Descodificación aprovechando tolerancias poco frecuentes de fabricación o desgaste, Manipulación que requiere herramientas muy especializadas y una gran experiencia.
Conclusiones
El Kaba Nova de Paul E. Szabo fue un hito en el desarrollo de los cilindros modernos de alta seguridad. Combinaba sistemas radiales de varias filas, un perfil de llave asimétrico y una precisión extrema de una forma que dificultaba considerablemente la manipulación. Como sucede con todos los cilindros de alta calidad, sus puntos débiles se encontraban menos en el propio mecanismo y más en:
- Ataques destructivos
- Ausencia de herrajes de seguridad
- Desgaste relacionado con la antigüedad
Nova se convirtió en la base de muchos sistemas posteriores de dormakaba y sigue considerándose un avance técnico importante en la historia de las modernas llaves reversibles.
Klaus Abend, Dieter Wienert, Johannes Filthaut (1987)
Denominación: Cerradura electrónica de Winkhaus
Inventores: En 1987, Abend, Wienert y Filthaut presentaron para Winkhaus un sistema de cierre electrónico completo. Fue una de las primeras soluciones que combinó de forma coherente la identificación electrónica, el control de acceso y el bloqueo mecánico. El sistema se basaba en: Una llave codificada electrónicamente mediante una tecnología temprana de transpondedor o chip, Un lector electrónico situado en el cilindro, Una unidad electrónica de control que comprobaba la autorización de la llave y un mecanismo de bloqueo mecánico que solo se liberaba después de una identificación correcta. Así surgió uno de los primeros cilindros mecatrónicos auténticos de Europa. Winkhaus fue uno de los fabricantes pioneros en combinar la tecnología mecánica de cierre con el control electrónico de acceso, mucho antes de que las cerraduras inteligentes se convirtieran en un producto de gran consumo. El sistema resultaba especialmente interesante para:
- Sistemas de cierre con permisos de acceso variables
- Empresas y administraciones públicas
- Grandes complejos residenciales
- Zonas que requerían protección frente a la pérdida de llaves, ya que una llave extraviada podía bloquearse inmediatamente
Cerraduras actuales de este tipo
El sistema de Winkhaus de 1987 está considerado un precursor directo de los cilindros mecatrónicos modernos. Sus sucesores se utilizan actualmente en todo el mundo:
- Winkhaus blueChip
- Sistemas Winkhaus X-tra
- Cilindros modernos con transpondedor y chip
- Sistemas de cierre híbridos mecánicos y electrónicos
- Perfiles de acceso programados por tiempo en empresas y administraciones públicas
El principio básico de bloqueo mecánico combinado con autorización electrónica es actualmente un estándar del control de acceso moderno. La cerradura electrónica de Winkhaus fue uno de los pasos europeos más importantes hacia los sistemas de puertas inteligentes.
Lockpicking
• Aprovechamiento de las tolerancias de fabricación
Como ocurría con otros sistemas electrónicos tempranos, existían ciertas variaciones: Diferencias en la sensibilidad de los puntos de contacto o de las bobinas lectoras, Variaciones mínimas en el recorrido de introducción de la llave, Pequeñas desviaciones en la posición de los componentes electrónicos, Diferentes tiempos de respuesta de la electrónica de control. Estas tolerancias provocaban ocasionalmente errores de lectura, pero solo en casos aislados podían utilizarse como punto de partida para una manipulación.
• Respuesta mecánica Como la comprobación relevante para la seguridad se realizaba electrónicamente, la propia cerradura ofrecía: Prácticamente ninguna respuesta mecánica aprovechable, Únicamente un clic audible del motor de liberación o del interruptor magnético, Variaciones mínimas del par durante la liberación. Por este motivo, existían pocos puntos de ataque para la manipulación mecánica convencional. Solo el elemento de bloqueo mecánico posterior podía manipularse, y únicamente después de una identificación electrónica correcta.
• Desgaste durante el uso El desgaste afectaba principalmente a: Los contactos eléctricos, Los canales de inserción del cilindro, Las superficies de las llaves en los modelos híbridos, Los bloqueos por motor o imán sometidos a un uso intensivo. El desgaste podía causar fallos de funcionamiento, pero rara vez podía aprovecharse de forma deliberada.
Riesgo/seguridad
Riesgo más alto: Ataques destructivos: Forzado del herraje de seguridad o del marco de la puerta, Amoladoras angulares, herramientas de rotura y cinceles, Ataque al material de la puerta en lugar de a la cerradura.
Riesgo medio: Ataques selectivos parcialmente destructivos: Taladrado o extracción del módulo electrónico, Manipulación del motor de liberación mediante acceso físico directo, Fresado del cilindro cuando la protección mecánica es insuficiente.
Riesgo bajo: Manipulación fina / ataques electrónicos: Análisis de señales, posible en los primeros sistemas sin cifrar, Ataques de repetición, relevantes únicamente para prototipos muy antiguos, Aprovechamiento de errores de comunicación o señales de interferencia.
Conclusiones
La cerradura electrónica de Winkhaus de 1987 fue un hito importante en la tecnología de acceso. Al combinar identificación electrónica y bloqueo mecánico, Abend, Wienert y Filthaut crearon uno de los primeros sistemas de cilindros mecatrónicos de Europa. Entre sus ventajas se encontraban:
- Asignación flexible de permisos de acceso
- Buena protección frente a la pérdida de llaves
- Una respuesta mínima aprovechable para la manipulación
Sus principales puntos débiles eran:
- Los ataques destructivos
- Los primeros módulos electrónicos sin suficiente protección física
- Los fallos electrónicos relacionados con el envejecimiento
El sistema sentó las bases de numerosas soluciones modernas de acceso y sigue siendo uno de los avances importantes de la tecnología de cierre de la década de 1980.
Volker Ziegler (1988)
Denominación: Sistema de cierre electrónico CES alpha
Inventor: Volker Ziegler desarrolló CES alpha para CES en 1988, uno de los primeros sistemas electrónicos de cierre completos con formato de cilindro. Fue uno de los primeros sistemas que combinó identificación electrónica y bloqueo mecánico dentro de las dimensiones compactas de un cilindro de perfil, lo que lo convirtió en una innovación destacada de la década de 1980. El sistema se basaba en: Una llave codificada electrónicamente mediante una tecnología temprana de chip o transpondedor, Un módulo lector electrónico situado directamente en el cilindro, Una unidad de control inteligente que comprobaba la autorización, un núcleo mecánico que solo se liberaba después de una identificación correcta, La posibilidad de bloquear por software las llaves perdidas sin sustituir el cilindro. CES alpha fue así uno de los primeros sistemas de cierre gestionados digitalmente, mucho antes de que el control de acceso electrónico se convirtiera en un estándar en los edificios.
Cerraduras actuales de este tipo
CES alpha ya no se fabrica en su forma original, pero su principio continúa presente en los sistemas modernos de CES. Entre sus sucesores actuales se encuentran:
- CES OMEGA FLEX
- CES OMEGA ACTIVE
- CES eCLIQ / sistemas electrónicos CLIQ desarrollados en colaboración
- Cilindros mecatrónicos y completamente electrónicos con gestión online y offline
Los elementos principales, una llave electrónica, autenticación electrónica y bloqueo mecánico, se derivan directamente de la idea de alpha de 1988. CES alpha está considerado actualmente un precursor de la moderna tecnología mecatrónica y electrónica de cierre en Europa.
Lockpicking
• Aprovechamiento de las tolerancias de fabricación
Como sucedía con los primeros cilindros electrónicos, existían ciertas variaciones de producción: Diferencias en la sensibilidad de los contactos lectores, Distintos alcances del campo de identificación, Variaciones en la posición de los componentes electrónicos, Pequeñas tolerancias mecánicas en la zona de interacción entre la electrónica y la mecánica. Estas tolerancias provocaban ocasionalmente errores de lectura o problemas de reconocimiento, pero ofrecían muy poco margen para una manipulación útil.
• Respuesta mecánica Como CES alpha funcionaba principalmente de forma electrónica, la respuesta mecánica era mínima: Un clic audible del elemento de liberación, Una ligera variación del par al liberar el rotor, Ninguna respuesta secuencial aprovechable como la que ofrecen los cilindros mecánicos. Quien intentaba manipularlo apenas podía percibir información útil, ya que la lógica relevante para la seguridad se encontraba completamente en la electrónica. • Desgaste durante el uso El desgaste afectaba tanto a los componentes electrónicos como a los mecánicos: Desgaste de los contactos entre la llave y la unidad lectora en los sistemas híbridos, Envejecimiento de los componentes electrónicos, Fatiga del módulo de liberación electromecánico, Desgaste del núcleo mecánico. Los componentes envejecidos podían provocar fallos de funcionamiento, pero rara vez podían aprovecharse deliberadamente.
Riesgo/seguridad
Riesgo más alto: Ataques destructivos: Rotura o taladrado del herraje de la puerta Amoladoras angulares, cinceles y palancas Ataque a la puerta o al marco en lugar de al cilindro
Riesgo medio: Ataques selectivos parcialmente destructivos: Taladrado físico de la unidad electrónica o mecánica, Arrancado de los módulos electrónicos frontales, Fresado del cilindro cuando no existe un herraje de seguridad, Manipulación directa del mecanismo de liberación mediante acceso forzado.
Riesgo bajo: Manipulación fina / ataques electrónicos: Lectura de chips antiguos sin cifrar, especialmente relevante para los primeros prototipos, Ataques de repetición contra protocolos de autenticación débiles, Interferencia de la electrónica mediante la manipulación selectiva del campo electromagnético.
Conclusiones
El sistema electrónico CES alpha fue un avance visionario en la tecnología de cierre en 1988. Volker Ziegler creó uno de los primeros cilindros electrónicos de perfil de Europa y combinó la identificación, la gestión de accesos y el bloqueo mecánico en un formato que sigue siendo habitual en la actualidad. Sus ventajas: Bloqueo inmediato de llaves perdidas, Gestión flexible de permisos de acceso, Gran resistencia frente a los métodos convencionales de picking. Sus puntos débiles: Módulos electrónicos susceptibles de sufrir daños físicos, Protección limitada frente a la fuerza bruta, Tecnología de chip temprana sin criptografía moderna. CES alpha es uno de los hitos más importantes en el camino hacia los actuales cilindros mecatrónicos de alta gama.
Mijodrag Makivic (1992)
Denominación: Cilindro motorizado electrónico EMZY de EVVA
Inventor: Mijodrag Makivic desarrolló el EMZY para EVVA en 1992. Fue uno de los primeros cilindros de cierre completamente motorizados y no se limitaba a combinar componentes mecánicos y electrónicos, sino que accionaba activamente todo el proceso de cierre. El EMZY no era simplemente una versión electrónica de un sistema mecánico, sino un planteamiento completamente nuevo: Un motor eléctrico integrado que hacía girar el rotor de forma autónoma, una unidad electrónica de identificación, por ejemplo mediante transpondedor, chip o un sistema superior de control de acceso, y un conjunto de sensores que supervisaba el estado de la llave, la posición y el giro, Bloqueo y desbloqueo automáticos gestionados por la electrónica, con registro opcional de eventos y conexión a sistemas de gestión de edificios. El EMZY está considerado un hito de la mecatrónica: Trasladó la responsabilidad del proceso de cierre de la persona al sistema, un paso importante hacia las actuales soluciones de acceso automatizadas.
Cerraduras actuales de este tipo
El propio EMZY y sus sucesores continúan utilizándose. Las versiones modernizadas incluyen: - Diferentes generaciones de EVVA EMZY - Cilindros motorizados electrónicos para sistemas de cierre - Sistemas antipánico y de acceso accionados por motor - Soluciones integradas en arquitecturas modernas de gestión de edificios Otros fabricantes adoptaron posteriormente planteamientos similares, aunque EVVA continúa siendo una de las empresas de referencia en esta categoría.
Lockpicking
• Aprovechamiento de las tolerancias de fabricación Los primeros modelos EMZY también presentaban tolerancias en:
- El alojamiento del motor
- Las posiciones de los sensores
- Los recorridos de bloqueo
- La transmisión de fuerza entre el eje del motor y el rotor
En el peor de los casos, estas tolerancias podían provocar interpretaciones incorrectas, por ejemplo que el sistema indicara que la puerta estaba cerrada cuando aún permanecía ligeramente abierta. Sin embargo, apenas ofrecían posibilidades de manipulación, ya que el motor y la electrónica gobernaban estrictamente el proceso de cierre.
• Respuesta mecánica Como el EMZY no se manejaba como un cilindro mecánico convencional, prácticamente desaparecía toda respuesta útil para el picking. Solo podían percibirse señales mínimas:
- Un leve ruido del motor
- Una variación del par cuando el rotor se movía automáticamente
Estas señales carecían de importancia para la manipulación. Sin autorización electrónica, el cilindro permanecía mecánicamente bloqueado.
• Desgaste durante el uso El EMZY presentaba el envejecimiento habitual de los sistemas electromecánicos:
- Desgaste del motor
- Desgaste de los engranajes
- Envejecimiento de los sensores o contactos electrónicos
- Desgaste del acoplamiento mecánico
A medida que el sistema envejecía podían producirse fallos, como el bloqueo del motor o un reconocimiento incorrecto del estado de la llave. Sin embargo, esto apenas resultaba relevante para una manipulación deliberada.
Riesgo/seguridad
Riesgo más alto: Ataques destructivos: Ataque al herraje o al marco de la puerta, Rotura y extracción del cilindro, Amoladoras angulares, palancas y herramientas de impacto, Taladrado del mecanismo mecánico de bloqueo.
Riesgo medio: Ataques selectivos parcialmente destructivos: Taladrado del motor o de los componentes electrónicos, Fresado de la parte frontal del cilindro, Retirada forzada del módulo electrónico, Acceso al acoplamiento mecánico después de destruir el herraje de seguridad.
Riesgo bajo: Manipulación fina / ataques electrónicos: Los ataques mediante picking o descodificación apenas tienen relevancia, ya que el rotor no puede moverse sin autorización. Los ataques electrónicos, como el análisis de protocolos, eran teóricamente posibles contra los primeros modelos EMZY, pero resultaban extremadamente difíciles. Las señales de interferencia podían provocar fallos, aunque rara vez conseguían abrir la cerradura.
Conclusiones
Con el EMZY de 1992, Mijodrag Makivic creó uno de los primeros cilindros de cierre completamente motorizados, un sistema que utilizaba la llave únicamente como medio de identificación y dejaba el proceso de cierre propiamente dicho en manos de la electrónica. Sus ventajas: Gran resistencia frente a la manipulación, Conexión flexible con sistemas de control de acceso, Bloqueo automatizado, Mecatrónica integrada. Sus puntos débiles: Ataques destructivos contra la puerta o el herraje, Ataques físicos contra el motor y el cuerpo del cilindro, Envejecimiento electrónico después de muchos años de funcionamiento. El EMZY sigue siendo un hito importante de la tecnología de acceso motorizada y ha influido en prácticamente todas las arquitecturas modernas de cerraduras inteligentes.
Günter Uhlmann (1996)
Denominación: Cilindro de cierre electrónico con transpondedor
Inventor: Günter Uhlmann desarrolló en 1996 un cilindro electrónico con lector de transpondedores integrado. Combinaba la tecnología de cierre mecánica y electrónica en un formato compacto y apto para el mercado general. Mientras que los sistemas anteriores requerían con frecuencia lectores externos, motores o módulos adicionales, Uhlmann integró:
- Un lector de transpondedores directamente en la cabeza del cilindro
- Una electrónica que comprobaba y autorizaba el transpondedor
- Una unidad de liberación electromecánica que desacoplaba el rotor únicamente después de una identificación correcta
- Un núcleo de cierre mecánico convencional, de modo que la puerta podía manejarse normalmente con una llave, pero solo después de la autorización electrónica.
De este modo surgió un auténtico cilindro mecatrónico cuya forma, dimensiones e instalación se correspondían en gran medida con las de un cilindro de perfil convencional. El planteamiento basado en transpondedores resultaba especialmente atractivo para:
- Complejos residenciales
- Empresas
- Sistemas de cierre con asignación dinámica de permisos
- Usuarios que necesitaban una gestión electrónica sin una infraestructura complicada
Cerraduras actuales de este tipo
El principio básico de la creación de Uhlmann se utiliza hoy de forma generalizada y constituye la base de muchos sistemas mecatrónicos modernos. Entre sus sucesores y desarrollos posteriores se encuentran:
- CES OMEGA ACTIVE / ACTIVE 2
- EVVA AirKey y sistemas híbridos AirKey
- Winkhaus blueChip
- Cilindros mecatrónicos de dormakaba
- eCLIQ / sistemas electrónicos CLIQ
- Numerosos cilindros modernos con transpondedor
El principio de autorización mediante transpondedor electrónico combinado con un bloqueo mecánico sigue siendo uno de los conceptos predominantes en el mercado de los sistemas de cierre electrónicos.
Lockpicking
• Aprovechamiento de las tolerancias de fabricación
Como en otros cilindros mecatrónicos tempranos, existían ciertas variaciones de tolerancia: Diferencias en el alcance del sensor del transpondedor, Desviaciones mínimas en la posición de la antena, Pequeñas variaciones en el acoplamiento entre la electrónica y el núcleo mecánico, Tolerancias dentro del sistema mecánico de pines, cuando se utilizaba. Estas variaciones podían provocar ocasionalmente errores de lectura, pero rara vez ofrecían una base real para la manipulación.
• Respuesta mecánica Sin un transpondedor válido, el sistema electrónico de liberación no ofrecía: Ninguna respuesta de giro, Ningún punto de colocación, Ninguna vía de ataque mecánica. Después de la liberación correcta, el cilindro se comportaba como un núcleo mecánico convencional, aunque en ese momento la manipulación ya no tendría relevancia.
• Desgaste durante el uso La combinación de tecnología electrónica y mecánica implicaba desgaste en ambos ámbitos: Envejecimiento de los contactos o elementos de antena del transpondedor, Envejecimiento de los componentes electrónicos, Desgaste mecánico del núcleo del cilindro, Desgaste del mecanismo de acoplamiento. El punto decisivo: El desgaste aumentaba la probabilidad de fallos, pero no las posibilidades de manipulación.
Riesgo/seguridad
Riesgo más alto: Ataques destructivos: Forzado del herraje de seguridad o del marco de la puerta, Amoladoras angulares, palancas y fuerza mecánica, Extracción o rotura de todo el cuerpo del cilindro.
Riesgo medio: Ataques selectivos parcialmente destructivos: Taladrado de los módulos electrónicos, Fresado del cilindro, Ataque al acoplamiento mecánico después de retirar la cabeza del cilindro, Cortocircuito o destrucción física de la unidad de liberación.
Riesgo bajo: Manipulación fina / ataques electrónicos: Copia de transpondedores, posible en modelos antiguos sin cifrar, Ataques de repetición contra protocolos sencillos, Manipulación mediante señales de interferencia, por ejemplo mediante apantallamiento, La manipulación mecánica fina resulta ineficaz mientras la liberación permanezca bloqueada.
Conclusiones
El cilindro electrónico con transpondedor desarrollado por Günter Uhlmann en 1996 fue un paso importante hacia los cilindros mecatrónicos modernos. Por primera vez reunió en un formato compacto:
- Identificación electrónica
- Bloqueo mecánico
- Compatibilidad modular con sistemas de cierre
Sus puntos débiles se encontraban menos en la propia tecnología mecánica o electrónica y más en: Los ataques destructivos contra la puerta o el herraje, Las primeras tecnologías de transpondedores sin cifrar, Y el envejecimiento de los componentes eléctricos. El principio básico continúa presente en casi todos los sistemas modernos de control de acceso y constituye la base de numerosos cilindros electrónicos líderes del mercado.
Ludger Voss y Herbert Meyerle (1997)
Denominación: Cilindro electrónico SimonsVoss System 3060
Inventores: Ludger Voss y Herbert Meyerle desarrollaron en 1997 el SimonsVoss System 3060, uno de los primeros sistemas de cierre completamente digitales y alimentados por batería con formato de cilindro de perfil. El sistema resultaba especialmente innovador porque la cerradura: Funcionaba completamente sin cables, Integraba la alimentación mediante batería en el pomo del cilindro, Utilizaba una credencial RFID o un transpondedor como medio de identificación, Liberaba un acoplamiento electromecánico después de una autorización correcta, Podía integrarse en sistemas digitales de control de acceso. System 3060 fue así uno de los primeros sistemas de cierre que podía gestionarse tanto offline como online sin cables, sin un cilindro motorizado y sin una fuente de alimentación externa. Sus características más importantes: Gestión digital de permisos de acceso Bloqueo inmediato de llaves perdidas Registro completo de eventos, dependiendo del modelo Formato muy compacto Ampliación modular para grandes sistemas de cierre El sistema se convirtió rápidamente en una solución habitual en empresas y organismos públicos.
Cerraduras actuales de este tipo
SimonsVoss System 3060 sigue siendo uno de los sistemas de cierre digitales con mayor éxito en todo el mundo. Entre sus sucesores actuales o modernizados se encuentran:
- SimonsVoss 3060 en diferentes generaciones
- Sistema SimonsVoss AX
- SmartHandles digitales
- Pasarelas online y por radio integradas
- Software de acceso «LDB / WaveNet / SmartIntego»
El principio de funcionamiento, un cilindro electrónico inalámbrico y alimentado por batería, es hoy un estándar establecido en todo el mundo basado en la arquitectura 3060.
Lockpicking
• Aprovechamiento de las tolerancias de fabricación
System 3060 también presenta variaciones normales de producción: Ligeras diferencias en el alcance de la antena RFID, Tolerancias en la posición del mecanismo de acoplamiento, Diferencias en los mecanismos de muelles e imanes del pomo, Variaciones en la sensibilidad de reconocimiento de transpondedores antiguos. Estas tolerancias provocan principalmente errores de reconocimiento, por ejemplo cuando no se identifica una llave, y no aperturas relevantes desde el punto de vista de la seguridad.
• Respuesta mecánica Como el cilindro permanece mecánicamente bloqueado sin autorización electrónica, apenas existe respuesta aprovechable para el picking: No hay puntos de colocación, No existe juego del rotor, No se genera ninguna señal de apertura mediante presión de torsión. El mecanismo solo funciona después de la autorización electrónica, por lo que la manipulación convencional pierde prácticamente toda relevancia.
• Desgaste durante el uso El desgaste afecta principalmente a: Los contactos de la batería y la electrónica, El acoplamiento electromagnético, El mecanismo de control del pomo, El sistema de transpondedores de las versiones más antiguas. El desgaste aumenta la probabilidad de fallos de funcionamiento, pero no genera nuevas posibilidades de manipulación.
Riesgo/seguridad
Riesgo más alto: Ataques destructivos: Forzado del herraje de seguridad o del marco de la puerta, Fuerza mecánica contra el pomo, Amoladoras angulares, cinceles y herramientas de impacto, Rotura o extracción completa del cilindro.
Riesgo medio: Ataques selectivos parcialmente destructivos: Taladrado o destrucción de la electrónica del pomo, Fresado del cilindro cuando no existe un herraje de seguridad, Acceso físico a la unidad de acoplamiento después de destruir el herraje, Interrupción de la alimentación eléctrica mediante daños en el pomo.
Riesgo bajo: Manipulación fina / ataques electrónicos: Copia de generaciones antiguas de transpondedores sin cifrar, posible en teoría pero poco habitual en la práctica, Ataques de repetición contra modelos muy antiguos, Señales de interferencia destinadas a afectar al lector, normalmente sin éxito, Los métodos convencionales de picking apenas tienen relevancia.
Conclusiones
SimonsVoss System 3060 fue una de las evoluciones más importantes del control de acceso moderno en 1997. Voss y Meyerle crearon un sistema de cierre:
- Completamente inalámbrico
- Alimentado por batería
- Gestionable digitalmente
- Muy resistente frente a la manipulación
- Mecánicamente más fiable que muchos de sus predecesores
Sus puntos débiles no se encuentran en la propia tecnología, sino en:
- Ataques destructivos
- Protección insuficiente de la puerta o del herraje
- Envejecimiento de los componentes electrónicos
System 3060 continúa siendo un hito y constituye la base técnica tanto de los modernos sistemas de cilindros digitales como de las arquitecturas de edificios inteligentes en todo el mundo.
Kwikset Titan (1998)
Denominación: Sistema de acceso remoto sin llave para viviendas
Fabricante: Kwikset
En 1998, Kwikset presentó bajo su línea Titan un cerrojo accionado por control remoto y un juego de manillas a juego. En su historia corporativa, Kwikset describe este desarrollo como un «remote keyless entry deadbolt and handleset». De este modo, Kwikset se convirtió en uno de los primeros fabricantes que ofreció tecnología de acceso electrónica y sin llave específicamente para viviendas particulares.
La historia corporativa de Kwikset disponible públicamente no identifica a un inventor concreto. Alberto Loreti no debe figurar como inventor de este sistema. La patente estadounidense 6,119,495, citada anteriormente, describe un cilindro mecánico programable con función de llave maestra y no guarda relación con el sistema de acceso remoto presentado por Kwikset en 1998.
El sistema combinaba un manejo electrónico o inalámbrico con una cerradura mecánica. Según Kwikset, en el año 2000 la empresa amplió la familia Titan con un teclado inalámbrico y una unidad de iluminación accionada a distancia.
Sistemas actuales de este fabricante
A partir de sus primeros productos electrónicos, Kwikset desarrolló posteriormente varias líneas de productos sin llave y conectados:
- Powerbolt
- SmartCode
- Kevo
- Halo
- Home Connect
Clasificación
El sistema Titan de 1998 fue uno de los primeros pasos hacia las cerraduras electrónicas para viviendas particulares. Su desarrollo está documentado en la historia corporativa de Kwikset. Sin embargo, esta fuente no indica quién fue la persona responsable de la invención dentro de la empresa.
Conclusiones
Está documentado que Kwikset introdujo en 1998 un sistema de acceso remoto sin llave. La asociación anterior con Alberto Loreti y con la patente estadounidense 6,119,495 es incorrecta y debe eliminarse por completo.
Winkhaus blueChip (desde 1998)
Denominación: Sistema de cierre electrónico blueChip
Fabricante: Aug. Winkhaus GmbH & Co. KG
Winkhaus presentó blueChip a finales de la década de 1990. En sus páginas actuales de producto, la empresa señala 1998 como el inicio de la tecnología blueChip. Sin embargo, la cronología histórica de productos de Winkhaus sitúa su introducción en el mercado en 1999. Debido a esta diferencia entre las fuentes, la formulación «desde 1998» resulta más prudente que fijar un único año definitivo.
blueChip combinaba llaves electrónicas de lectura sin contacto con cilindros electrónicos compactos. La autorización se comprobaba dentro del cilindro. El acoplamiento electromecánico solo se liberaba y permitía el cierre después de reconocer una llave autorizada.
El sistema funcionaba sin necesidad de instalar un cableado permanente en cada puerta. Los permisos de acceso podían gestionarse y las llaves perdidas podían bloquearse sin sustituir mecánicamente todo el sistema de cierre. Esto hacía que blueChip resultara especialmente adecuado para empresas, administraciones y grandes complejos de edificios con permisos de acceso que cambiaban con frecuencia.
Inventor
Las fuentes de Winkhaus disponibles públicamente no permiten identificar actualmente a una única persona como inventora de blueChip. Ludger Henrichmann figura como inventor en la patente DE 198 23 699 A1. Sin embargo, esta patente se refiere a una llave especial para cilindros, descrita como soporte de códigos combinados, y no al sistema blueChip en su conjunto. Por tanto, no constituye una prueba suficiente para identificar a Henrichmann como inventor de todo el sistema blueChip.
Sistemas actuales de este fabricante
Winkhaus continuó desarrollando posteriormente el principio de los permisos de acceso gestionados electrónicamente en otros sistemas:
- blueSmart
- blueCompact
- Cilindros de perfil electrónicos
- Herrajes electrónicos para puertas
- Soluciones de acceso conectadas
Clasificación
blueChip fue uno de los primeros sistemas electrónicos de cierre que podía instalarse en puertas existentes utilizando las dimensiones de los cilindros de perfil convencionales. La combinación de una llave de lectura sin contacto, la comprobación electrónica de la autorización y un acoplamiento electromecánico hacía que el sistema resultara especialmente interesante para grandes instalaciones de cierre.
Conclusiones
La introducción de blueChip por parte de Winkhaus a finales de la década de 1990 está documentada. Sin embargo, solo debería indicarse el nombre de una persona concreta como inventora si existe una fuente de producto o una patente que lo confirme de forma inequívoca. La patente DE 198 23 699 A1, citada anteriormente, no resulta suficiente para respaldar esta atribución.